jueves, 7 de julio de 2016

Cine nacional: lo que el pasado nos dejó.

"La primera vez que vi una película en la cinemateca de Francia, pensé: Solo los franceses. Solo los franceses pondrían un cine en un palacio.
Me hice miembro de lo que en esos días era una especia de masonería: La masonería de los cinéfilos, los amantes del cine."
The Dreamers (2003), Bernardo Bertolucci

Por Rocío Rivera
Profesora y estudiante de Artes

La producción argentina ha crecido considerablemente en estos últimos años. Con un avivado ánimo por parte de los organismos estatales gestores de subsidios, planes de fomento, etc., el cine experimentó un marcado desarrollo y un aumento de audiencia, gracias a la variada oferta que las películas argentinas lograron ofrecer en estos últimos diez años, particularmente.

La apertura de nuevos espacios INCAA (como el que se abrió en nuestro partido de Morón el año pasado), con su programación casi abocada a la oferta local y sus entradas a precios realmente accesibles, las producciones argentinas han logrado permanecer más cantidad de semanas en cartel. Sumado a estos nuevos espacios, la incorporación de salas abiertas a la exhibición de los films locales por un tiempo más prolongado en sus carteleras (como el programa Cine en el San Martin (complejo cultural San Martin, CABA) o el cine MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires)) que no solo permiten más oportunidades de poder mirar una cinta por parte de los espectadores, sino también la circulación de películas independientes, que no tienen acceso a las salas comerciales más tradicionales.

A modo de ejemplo de este crecimiento en la industria cinematográfica argentina, en el año 1995 se estrenaron 34 películas nacionales (entre ellas, Caballos Salvajes (Marcelo Piñeyro) y No te mueras sin decirme a dónde vas (Eliseo Subiela)), en el 2000 se fueron 46 las películas estrenadas (donde se destacan Nueve Reinas (Fabián Bielinsky), Plata Quemada (Marcelo Piñeyro), Esperando al Mesías (Daniel Burman) y Perón, sinfonía del sentimiento (Leonardo Fabio)), en el 2001se estrenaron 49 films (destacándose La Cienaga (Lucrecia Martel) y El hijo de la novia (Juan José Campanella), en el año 2005 fueron 66 las películas (como Geminis (Albertina Carri), Whisky, Romeo y Zulu (Marcelo Piñeyro), en el 2012 fueron aproximadamente 127 las cintas realizadas localmente (incrementádose la oferta, brindando géneros variados como la comedia terror en  Plaga zombie: Zona mutante - Revolución tóxica (Hernán Sáez y Pablo Parés), el documental como  Darío Santillán, la dignidad rebelde (Miguel Mirra) o las de corte puramente comercial como Dos más Dos (Diego Kaplan) o Días de Vinilo (Gabriel Nesci)). Exponencialmente este número de films se ha ido manteniendo a lo largo de los años llegando a 119 el año pasado 2015 (con el record de taquilla que significó El Clan (Pablo Tropero)) y 109 estrenos programados para la totalidad de este año (donde ya hay records de audiencia para la comedia Me casé con un boludo y el drama romántico El Hilo Rojo).

Esta breve historización es para recordar la importancia de la industria del cine en nuestro país, no solo a nivel económico, sino a nivel cultural, artístico y social. Este año se han lanzado varias medidas para reactivar la producción local, ante la situación económica que atraviesa el país, donde los costos se han incrementado hasta el ridículo. Deseamos, desde los que amamos al cine “desde afuera”, desde su visionado y estudio, que las medidas llevadas a cabo por un gobierno al que poco le importa el capital cultural que nuestros artistas supieron construir, no puedan desmantelar la compleja red de producciones artísticas nacionales, entre las que se encuentra nuestra querida cinematografía.


A modo de cierre, vale recordar que el cine argentino siempre ha sido valorado en la industria fílmica internacional, por su calidad y su originalidad. Ya desde la década de 1940, la película de Francisco Mugica Los Martes, orquídeas (con Mirtha Legrand y Juan Carlos Thorry) tuvo su remake en Hollywood llamada You were never lovelier (protagonizado por Rita Hayworth y Fred Astaire). Vale ponderar también la versión mexicana de Así es la vida (1939), otra película de Mugica, llamada Azahares para tu boda (1950). Luego sobrevinieron las reversiones de Nueve Reinas (Criminal, 2004), Elsa & Fred (reversión homónima del año 2014), una versión mexicana nuevamente de No sos vos, soy yo (Taratuto, 2004) titulada No eres tú, soy yo (2010), la versión coreana e italiana de Un novio para mi mujer (2008) de 2010 y 2014 respectivamente. Finalmente, una de las ultimas remakes más renombradas en los últimos años, la versión norteamericana de El secreto de sus ojos (2010, segunda película argentina en ganar un premio Óscar), del año 2014 y que conserva el mismo nombre. A la humilde opinión de quien escribe, ningún remake logra superar las versiones argentinas originales, lo que denota que los productos culturales son más que una creación artística, sino el fruto del contexto cultural, social e histórico en el que se inscriben. 


CARTA ABIERTA… SIN DIRECCIÓN

Por Luis Furio

   Quienes hemos transitado a lo largo de una vida el sinuoso y escarpado camino de la militancia política, asistido a la grandeza y decadencia del Movimiento Nacional Justicialista, quienes hemos leído, pensado y escrito infinidad de artículos con el solo afán de hacer docencia política siempre desde el campo nacional y popular. Nosotros: La vieja guardia, ergo, los nostálgicos, en el otoño de nuestras vidas, más reflexivos, más justos, hacemos un alto en esta diaria lucha que nos hemos impuesto tratando de encontrar una razón válida en la sinrazón de este aciago tiempo argentino, y decimos:
  
   Estamos en una encrucijada donde un paso equivocado puede originar irreparables resultados, porque la democracia no puede funcionar en un país enajenado, un país donde los políticos parecen haber olvidado el comportarse como tales, pero se trata no solamente de un olvido, sino de años de monstruoso adiestramiento cuya consecuencia es lo que hoy asombra y desdibuja la esencia de nuestra frágil democracia. Los insultos o agravios desmerecen la actividad del hombre político, son extraños al ejercicio de la inteligencia y la política en su más alta expresión. Tomaré el más simple y demostrativo ejemplo: Políticos omnipresentes en los medios de comunicación social -favoritos de ciertos comentaristas banales-, erigidos en fiscales de la patria o personajes bíblicos que  convocan ardorosamente a combatir al enemigo, el maléfico Dios del Mal, el “Populismo”, demonizado a su vez con el implícito apoyo de un selecto Gorilopolio.  

   Este absurdo nihilismo impide llevar a cabo cualquier innovación institucional sin que “El Tribunal del Santo oficio” lo juzgue sacrílego u opuesto a las leyes. Esta oposición por la oposición misma, plagada de apocalípticas profecías por un lado, exageradas visiones por el otro no puede ser aprovechada por ninguno de los sectores que se enfrentan en la actualidad.  


   Decía Aristóteles que  “Cada forma política lleva en sí las causas de su ruina”. Y en esto, acorde con nuestra experiencia, hay mucho de verdad y nos está indicando la imperiosa necesidad de una profunda y reflexiva autocrítica, un giro copernicano hacia la cultura política. No necesitamos ideales nuevos ni metas ideológicas nuevas, hay brillantes páginas de nuestra historia reciente a las que se debe recurrir con pasión y sin exclusiones.  La vida es sueño… al fin y al cabo quien no los tenga será incapaz de escribir la historia, y mucho menos de hacerla.                                 

   

Repetirnos…

        Prof. Edmundo Mario Zanini   
    DNI  8118381

   Tal vez sea eso. Los argentinos tenemos la virtud, inusual para otros pueblos, de repetirnos.

   Por eso reclamamos segundas vueltas innecesarias. No me refiero a las electorales. Que para el caso…

   Ni a una “nueva oportunidad” para Lio. ¡Qué lío! Dejarle toda la responsabilidad a un muy buen jugador al que no le cortan las piernas. Se las aseguran.  Porque se las pueden quebrar en cualquier momento… Y no por maldad. Sino por la cruda necesidad de entrar en la historia del deporte. Del deporte “profesional”.  Ese que prohíja barras…  Que se desarrolla ferozmente en esta etapa berreta del capitalismo. Ese que va del brazo con los políticos corruptos. No vale la joda de preguntar si quedaron de “los otros”. El homenaje a uno de ellos, Arturo Umberto Illia, pasó casi desapercibido.

   Volvamos a empezar…

   Repetirnos. En el Bicentenario de la Independencia Nacional, como en el Centenario de la Revolución de Mayo, no podíamos dejar de repetirnos. Y poner como  “primer invitado”, tal vez, a uno de los anacronismos políticos más notables. El Rey de España. El monarca más triste de una Europa triste. Aquél que lleva la corona que salvó un militar oxidado (al decir de Ismael Serrano), cuando la República Española trataba, con sus defectos y errores, de hacer avanzar a un pueblo que persistía en los dolores.

   Nuestro inefable presidente ha invitado especialmente al monarca español a las ceremonias de nuestro 9 de Julio. Alguien dice por ahí que a doscientos años ya no caben rencores.

   No es tan sencillo. Esa corona (y la cabeza en la que ciñe) representan un modo de plantarse frente a otros pueblos. Al mejor estilo ombliguista. Si no resulta factible la conquista armada, como hace cinco siglos largos, la impudicia de los negocios turbios de la mano de nuestros peores mandatarios. A la manera más clara de señalar “… y lo volveríamos a hacer…”.   Y al poco tierno “Por qué no te callas…!”, espetado al hablador fallecido, que, como en otros excesos verbales, no hacía sino exponer lo que sienten aun hoy millones de mujeres y hombres de nuestra América (no la del Norte, claro, esa tiene otra historia.). A quienes le sigue hirviendo en la sangre la sangría de la “leyenda negra española”, porque fue pie de varias otras que les siguen estropeando su futuro.
  

   Como a un lamentable personaje yanqui, cuando se aprestaba a visitarnos hace algo más de una decena de años, a este visitante me pregunto si  también debiéramos recibirlo con el “NO VENGAS.  NO SOS BIENVENIDO”. 


NORBERTO DE LA RIESTRA Y LA BANCA INGLESA:

Por Rubén Lombardi

  En 1810 Buenos Aires tomó las riendas políticas de la administración del Fuerte, justo en los días en que vencía el permiso de importación en favor de la firma Dillon Twaines y CIA. El 25 de mayo famoso los primeros en saludar la instalación de la Primera Junta fueron los ingleses surtos en la rada del Estuario del ancho cauce.

Significaba que la libertad política lograda, aprovechando el cautiverio del lejano monarca español, correría paralela a la insoslayable compañía británica, a través de su afamada diplomacia y siguiendo los dictados de la libertad de comercio con la industria manchesteriana.

En 1822, Rivadavia crea el Banco de Buenos Aires o de Descuentos, integrado en su mayoría por capitalistas ingleses. Su gravitación en nuestra economía fue tal que, según denunció Nicolás Anchorena, cuando los patriotas de Montevideo pusieron en aprietos al general Lecor (jefe de las tropas portuguesas) el Banco de Descuentos le proporcionó una suma mensual de onzas de oro. Ante el reclamo de los indignados, los gerentes de la banca interpelada decían: “Nosotros no tenemos nada que ver con la política…Nos traen letras con buenas firmas y descontamos…”

Sugestivamente, al poco tiempo también pidió fondos el gobierno bonaerense de Las Heras en inminente guerra declarada con los brasileños, lo que fue negado por el Banco con el argumento que se había evaporado el oro y sus accionistas se radicaban lejos del teatro del conflicto.

El cordobés Bustos un día exclamó: “¡Que hijo de putas tan pícaros!".

Disuelto el Banco de Descuentos los unitarios establecen el llamado Nacional, sobreviene la Guerra con el Brasil (1826), y es en ese momento en que sus accionistas deciden auto distribuirse los dividendos. Mientras, los soldados argentinos, cubiertos de gloria en Boyacá e Ituzaingo, no pueden cobrar sus sueldos adeudados por el mismo Banco.

El nuevo Gobernador Dorrego, intenta tejer planes para continuar la guerra, pero el embajador Ponsomby, fumando impasiblemente sus predilectos habanos escribía a Londres: “ no vacilo en manifestar que creo que Dorrego está obrando ahora en favor de la paz…A ello está forzado por la negativa a proporcionársele recursos, salvo para pequeñas sumas…”. Así nació el Uruguay.

En 1835 llega Rosas con su dictadura populista, y el Banco Nacional es nacionalizado. Es la hora de la Casa de la Moneda, antecedente directo del actual Banco Provincia, que tendría el monopolio financiero en el distrito en beneficio de los sectores productivos.

En el jóven Uruguay y en el Brasil surge el Banco Mauá, vinculado con la familia europea Rothschils (financistas de la guerra franco-prusiana de 1870). Constituye así una verdadera punta de lanza de la penetración anglobrasileña en el Río de la Plata. Es quien resulta el prestamista de J.J. de Urquiza para abandonar su puesto en la Confederación Argentina y comandar el ejército aliado que derrocaría a Rosas en Caseros.

Caído el Restaurador, el aludido receptor de 400.000 patacones debe cancelar la deuda con el Prestamista y así es que el caudillo entrerriano autoriza a Mauá a abrir una sucursal en Rosario, cabecera de ferrocarril y puerto de embarque en el Paraná, ahora abierto al comercio internacional.

En 1861, el desenlace de la batalla de Pavón abre todos los resquicios a la plena influencia del capital inglés. Un año después se instala en Buenos Aires el nuevo “monstruo” financiero: El Banco de Londres y Río de la Plata. A partir de allí el poder de la institución en la economía argentina se puede medir con algunos ejemplos: Su primer abogado fue Nicolás Avellaneda (futuro Presidente del país). Uno de sus abogados resulta Manuel Quintana (primer mandatario en 1904). Algunos de sus clientes predilectos: Urquiza, Mitre y el diario La Nación. Y su primer Director residente, un distinguidísimo cultor de las finanzas anglófilas, Norberto De La Riestra.

Este argentino, nacido en San Antonio de Areco en 1820, militó de muy temprano en el partido unitario, fue muy preciado desde niño de la utilidad de la preeminencia de las grandes fortunas, las profesiones liberales y de los intereses del Puerto “civilizado” por sobre “el salvajismo” de la vida campesina. Habiendo huido del insoportable ambiente populachero y rural de la Confederación rosista, primero a Montevideo y luego a Inglaterra, retornó al país en los finales del odiado “régimen”, revestido como representante del banquero Green, futuro gestor del Banco Inglés ya mencionado.

A partir de ello, Don Norberto llevó a cabo una vida tan probritánica que al mismo Sarmiento le ha merecido la siguiente opinión: “Nunca pude deducir su inteligencia ni inclinación siquiera a la política de su país: era un empleado de comercio de casa inglesa en toda la extensión de la palabra”.

Mitre Presidente emprende la Guerra contra el Paraguay de Solano López. Carece de recursos. Entonces pide un préstamo externo, llamando simultáneamente a De La Riestra a los efectos de que “ilumine” su aletargada Administración. De ahí surge el proyecto para que Buenos Aires entregue a una compañía privada la emisión de papel moneda, por 25 años a través del London Bs As and River Plate Bank. Para ello toma un Empréstito en Londres por 2,5 millones de libras de los que Argentina recibe sólo 1,9 millones. Cuando don Norberto arriba a la capital británica, los mismos agentes le dicen que el crédito se lo conceden a él y no a su mal afamado país. Con dichos fondos, Argentina se lanza a la Guerra de la Triple Alianza, que acaba con la muerte del Mariscal López y con la destrucción de su pequeña patria.

A partir de esos años los intereses a pagar fueron tan gravosos que obligan a contraer deudas nuevas para pagar las viejas. En 1874, en la provincia de Santa Fe, un  gobernador valiente y patriota surge en el seno de la adeudada y esquilmada semicolonia: Es Servando Bayo, autonomista, irondista, por ende alsinista. Una seria crisis financiera amanece en la república y arrasa particularmente la vida comercial de los santafecinos. Para hacerle frente, dispone la creación de un Banco Público, el de Santa Fe, inspirado en las ideas de Mariano Fragueiro acerca de la intervención del Estado en el manejo del crédito. Pese al pequeño lunar que ello ocasionaba a la preeminencia de la institución londinense, el gerente de éste no quiere renunciar al monopolio de la plaza, y para ello presenta al cobro y todo en un día una pila de billetes del banco estatal rival, exigiendo su cancelación en oro contante y sonante.

El gobernador Bayo, sorprendido e indignado, intenta infructuosamente un  arreglo. Ante la intransigencia inglesa, decreta la liquidación de la sucursal rosarina del London Bank y la incautación de parte de sus reservas en metal. Luego ordena a la policía cerrar sus puertas y procesar a su gerente por desacato.

Toda la prensa porteña estalló en el acostumbrado griterío contra la demagogia y el autoritarismo. Es ahí donde el presidente Avellaneda, asustado llama a De La Riestra al ministerio de Hacienda, se pone éste de acuerdo con el infaltable embajador de Inglaterra, y juntos envían a un abogado del Banco. Este se presenta ante el Ministro Bernardo de Irigoyen y le informa muy suelto de cuerpo que una cañonera británica se dirigía al puerto de Rosario para custodiar la intangibilidad de las propiedades de la Institución. Lo sugestivo lo representaba el hecho de que el letrado que así amenazaba a un Ministro de la Nación se llamaba Manuel Quintana, y como anteriormente hemos detallado llegaría a ser Presidente de la República cuya integridad ahora conculcaba.

La cuestión luego de arregló a costa de concesiones mutuas que permitieron reabrir al banco inglés y continuar al de Santa Fé. Volviendo a De La Riestra, lo veríamos ejercer en 1876 una gestión económica de corta duración en el gobierno nacional. Es que el presidente Avellaneda oscilaba entre su reciente compromiso con el mitrismo desde la construcción de la Conciliación de partidos y su origen provinciano que lo inclinaba a cierta protección industrial. Es así que, ante una nueva elección del Gabinete por aplicar tarifas aduaneras más elevadas, renuncia y al cabo de unos años fallece (1879).

El diario La Nación, tan adicto a sus ideas económicas, como dedicatoria publica: “Desde la caída de Rosas, Mr De La Riestra ha figurado tan preponderantemente en los asuntos públicos que la historia del país es casi su biografía…Es considerado casi como un británico. Por sus simpatías y estima por todo lo británico, era bien conocido.”

A su vez, los financistas ingleses le habían obsequiado una estatua de plata de Canning, que aún se conserva en el Salón de Acuerdos del Ministerio de Economía.


Podríamos concluir afirmando que, como la de Manuel José García, fue la existencia de Norberto de La Riestra una vida al servicio del país…y de las finanzas londinenses.


La criminalización de la política

Por Tomás Peccia

            En el momento en el cual escribo estas palabras, el movimiento político que les devolvió la dignidad a los argentinos, que visibilizo a los invisibles y llevo a las masas a participar de la política, está sufriendo un embate terrible. Y es tan terrible el hecho porque viene de nuestras propias filas.
            De seguro, en estos meses que transcurrirán, el nombre José López será constantemente nombrado en los medios de comunicación. De buena mañana, durante el almuerzo, a la tarde, o llegada la noche. En los diarios, en la tele, en el Facebook de algún conocido oficialista que reanimo sus ganas de hablar de política luego de meses de sospechoso silencio. Por supuesto que en algún sketch humorístico en Showmatch también va a aparecer la plata enterrada y las monjas “k”.
            Lamentablemente, por el accionar de un personaje corrupto que no representa en lo más mínimo a la gente que forma parte de este movimiento peronista y que utilizo la posibilidad de ocupar un puesto de funcionario durante un gobierno popular para robar, la oligarquía que nos gobierna y sus voceros van a desprestigiar hasta el cansancio  un proyecto político que puso la política a disposición de los más humildes, van a justificar y/o tapar las atroces medidas que están tomando en contra del pueblo, culpa de la “pesada herencia”, y por sobre todo, y más preocupante, van a criminalizar la política.
            En un momento como éste, en el que el gobierno antipopular y entreguista que tenemos, está llevando adelante una serie de medidas neoliberales, que lo único que generan es más despidos, menos industria, menos trabajo y más hambre, es imprescindible la organización popular, la participación política cada vez mayor de la sociedad. No podemos permitir que los compañeros, desganados, abandonen la lucha. No podemos permitir que se vuelva a instalar el concepto de que “todos los políticos son iguales” o de que “la política es sucia”. Cuanto menos la gente quiera saber de política, con mayor impunidad van a poder la alianza Cambiemos y la oposición servil llevar a cabo todas las políticas en contra del pueblo. Los corruptos, los ladrones, que vayan presos. Los que no, la gente común, los que sufren el ajuste, los que necesitan soluciones ya, tienen que estar en la calle y en los barrios, haciendo política. Organizándose en sus gremios contra los despidos, movilizándose contra los tarifazos, combatiendo en los comedores contra el hambre que cada día es más.
            Mala es la corrupción, y malas aquellas personas que usan la política para beneficio personal. La política, hecha por la gente, hecha por las grandes masas organizadas, es la única herramienta para combatir tan terrible destino que aterrizo en suelo latinoamericano. Solo el pueblo organizado y haciendo política va a salvar al pueblo.
            Los militantes, que somos conscientes del circo mediático que se va a armar en torno a esto, para desprestigiar al kirchnerismo, para desprestigiar a la política y a los políticos, para hacerle perder la esperanza a la gente de que con organización y lucha podemos lograr una Argentina económicamente libre, políticamente soberana y socialmente justa, tenemos la responsabilidad de hacer llegar la información y dar la discusión política en esos lugares donde todo es opacado por el discurso único del periodismo independiente.
            "Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información."  

(Rodolfo Walsh)


Otras miradas. FRANCISCO, EL PADRE JORGE

Por Fernando Bragado Julvé

   Vivimos en una época, en la que los medios hegemónicos nos imponen los temas, y la legitimidad o no de aquellos que detentan alguna representación, de sectores de la sociedad.
   En el año 2013, cuando se jubila el papa Benedicto, esos mismos medios cubrieron el cónclave, con la secreta esperanza de que la iglesia seguiría el rumbo jerárquico, que venía en el Poder.
   Después de todo ya el único cardenal argentino, con alguna remota posibilidad, había salido segundo en la anterior elección, y de eso según nuestra mentalidad, no se vuelve.
   Con lo que no contaban era con la presencia del Espíritu Santo, ya que no queda otra explicación, para entender lo que ocurrió allí.
   Cómo ese hombre que entró caminando, solo y de la forma más humilde, fue electo Papa. Y porqué él eligió como nombre Francisco: por su formación jesuítica, muchos pensamos en Francisco Javier. Pero no, él superó nuestras expectativas, lo eligió por el santo de Asís. Por el más pobre entre los pobres.
   Pero yo creo que lo verdaderamente revolucionario de esta elección, fue que eligieron a un Párroco, a un pastor cercano a su rebaño.
   El mismo que eligió vivir en un lugar donde no lo aíslen, cerca de su gente.
   Así las cosas, me pregunto por qué  tenemos que pensar en defenderlo si él nos habla de la verdadera solidaridad, que es la de compartir lo que nos falta, y no lo que nos sobra.
   Nos muestra que el capitalismo sólo persigue la acumulación insensata de la riqueza, aún a costa de destruir todos los dones que Dios puso a nuestra disposición.
   Francisco nos habla de nuestro prójimo como ese ser concreto que está a nuestro lado, y que muchas veces nos molesta.
   El nos habla de la corrupción puertas afuera de la iglesia, y la combate puertas adentro como hace siglos no se hacía.
   El les habla con respeto a todos, pero con autoridad. Por eso su palabra es escuchada.
   Y yo me pregunto por qué hay que salir en su defensa, si como casi todos los que hemos recibido su bendición en alguna audiencia pública, sentimos como nunca la sensación de que recuperamos la verdad del mensaje de Jesús.          
   Y precisamente eso, hasta los que quisieran usarlo, no lo aceptan. Dicen “si al fin y al cabo es peronista”.


               Pero él PROCLAMA SU AMOR POR EL PUEBLO. Y lo dice en su lengua, por eso le pegan, por que NO QUIERE SER UN PAPA MAS. Y porque se conforma con seguir siendo, simplemente, el Padre Jorge.


Identidad e industria nacional. Patria para todos

La sede del FOETRA Morón fue el punto de encuentro para los más de 300 concurrentes a esta importante actividad política, en la cual se deslizó la necesidad de avanzar hacia la construcción de un Frente Ciudadano. Participaron de la jornada múltiples agrupaciones, sectores del sindicalismo, partidos políticos locales y nacionales, que contó con la presencia de los concejales (FPV Morón) Lucas Ghi, Hernán Sabbatella y Diego Spina.

Martín Pérez (MLN 26 de Julio) estuvo a cargo de la primera exposición. Valorizó las “construcciones por abajo”. Remarcó que “la grieta existe en la Argentina desde el fusilamiento de Dorrego. Desde el golpe de 1930, desde los bombardeos a Plaza de Mayo, y en todos esos acontecimientos estuvo involucrada la derecha. El trabajador, el hombre de a pie, es el que siempre pone el cuerpo”. Asimismo, remarcó que “la historia nos lleva a la unidad permanente, por encima de las distinciones partidarias”.

Enfatizó la necesidad de fortalecer una unidad multisectorial “y que dejemos de atender los kiosquitos, hay que luchar desde una sola mesa colectiva”. También reclamó la unidad de la CTA y la CGT y el debate para la confección de un “proyecto programático” que convoque hacia “una matriz industrialista para el país. Luchar por la recuperación del comercio exterior, el control estatal de los recursos naturales, avanzar hacia una reforma constitucional”.  “Tenemos que ir hacia nuevas instancias democráticas y el pueblo tiene que participar más, y discutir a nuestros representantes” remató entre aplausos.

A su turno, el referente radical enrolado en el MNA-FORJA, Gustavo López manifestó su coincidencia con la propuesta planteada por Martín Pérez, en tanto informó que los radicales cercanos al Movimiento Nacional y Popular resolvieron su propia unidad sectorial. Luego brindó un exhaustivo análisis con criterio histórico para comprender mejor nuestro presente. “Hay dos campos, el campo del pueblo y el campo de las corporaciones, que es el sector que volvió a gobernar en el país. Estamos enfrentando a la coalición de derecha más importante que jamás ha gobernado nuestro territorio, ganando una elección democráticamente”. Recordó el eje de alianzas y sectores de la economía concentrada a los que favoreció el presidente Macri ni bien asumió su mandato, como Cargill, Dreyfus, los grupos beneficiados por la quita de las retenciones, las mineras; la anulación de la Ley de Medios para privilegiar al grupo Clarín “necesitamos volver a discutir política, horizontal y transversalmente”, concluyó.

Le llegó el turno a Leandro Santoro, quien sentenció que en el proceso de restauración oligárquica “en términos de la matriz económica se aplicaron políticas de shock. La insensibilidad de esta Ceocracia garantiza que los grupos concentrados reconstruyan su tasa de ganancias, y después vemos cómo hacemos para que la gente se acomode. Lo importante es que no haya déficit fiscal”.

Afirmó que “las marchas y contramarchas en la economía lo sitúan al gobierno muy lejos” de la imagen de “eficiencia” que procuran instalar. Subrayó que se encuentra en juego “el sentido de la democracia”, a tales fines repasó el pensamiento de Raúl Alfonsín en su lucha por cambiar la matriz cultural que había legado la dictadura. Repasó el retroceso del concepto de democracia en los años 90, cuando “se construyó una sociedad basada en disvalores, un país para pocos, donde los poderosos y los fuertes de la historia sean quienes determinen el destino del conjunto del pueblo argentino”.

También evocó la importancia histórica de Néstor Kirchner “quien con más claridad leyó la crisis de 2001”. Y definió a la contradicción actual como “elitismo versus democracia”, planteada por la nueva derecha reflejada en Cambiemos, “que disputa las palabras y el sentido de las cosas, la cultura y la política. Y trajeron la idea de la meritocracia. Proponen un futuro que nada tiene que ver con nuestro horizonte ético, vienen para construir una sociedad más individualista”.

Culminó exhortando a “dar la batalla por la recuperación de la política para ponerla al servicio del pueblo. Ese es nuestro desafío”.

Finalmente le llegó el turno a Leopoldo Moreau, quien se refirió a la “contrarrevolución conservadora que avanza a escala continental, y de la cual forma parte la coalición gobernante en nuestro país”. Añadió que asistimos a un ajuste más “brutal que los anteriores, ya que en la actualidad no hay intermediarios para el control de los resortes del Estado, y son las corporaciones quienes están sentadas frente a las botoneras que toman las decisiones; han feudalizado el Poder”.

Condenó al macrismo por facilitar una mayor autonomía para las FF.AA., y su definición de impulsar a las Fuerzas Armadas como “nuevo” actor con fuerte protagonismo “en la lucha contra el terrorismo”, en momentos en que el continente no vive hechos de esta índole.

Alertó por el eventual ingreso de la Argentina al TPP (Alianza Transpacífico) que implicaría “un proceso de degradación con políticas de eliminación de aranceles, imponernos condiciones en temas de propiedad intelectual, patentes, nuestros recursos naturales”.

También se mostró preocupado por la “alternativa de los golpes blandos cuando no es posible para el imperialismo recuperar el poder por vías institucionales, lo cual denota la decisión, de ser necesario, de llegar a Estados de excepción en su afán de reconquistar el poder a escala regional”.

Lamentó lo que definió como “la nueva versión de la bicicleta financiera” ahora en su versión especuladora a través de los Lebacs, “vivimos una regresión enorme”, puntualizó.

En materia de seguridad social, sentenció que “se va a concretar un espantoso latrocinio con la cuestión de los jubilados, que se sintetiza en la palabra Fraude, van a apropiarse de los 45 mil millones del Fondo de Garantías… llevan a la quiebra al sistema previsional”. Dijo que la política económica de Cambiemos puede relacionarla mejor con “la época de Martínez de Hoz que con la década del 90”.


Por último instó a trabajar por el fortalecimiento de un Frente Ciudadano “con lo mejor del peronismo, del radicalismo, el sindicalismo y la izquierda” para enfrentar al neoliberalismo, y así “cuidar la industria nacional, la educación pública, la salud, la democracia, la integración regional, en definitiva cuidar la patria” concluyó el referente alfonsinista. 


POLÉMICA / Sobre cruces y rupturas

Por Omar Zanarini
 Abramos la Boca / Radio Gráfica / La Señal Medios.

   La historia Argentina, la tradición política que en ella se despliega, ha hecho aparecer a lo largo de su derrotero un movimiento nacional que se contrapuso siempre a los intereses de la oligarquía y el Imperialismo – español, inglés y yanqui, según la época.
  Este movimiento nacional, puede decirse, que retoma las grandes luchas dadas, si se quiere, por lo que representa la histórica “grieta” que lleva más de doscientos años, conceptualizada en lo que Jauretche llamó, retomando al Facundo de Sarmiento, la puja entre la “Civilización o Barbarie”, madre de todas las zonceras las llamará el pensador nacional forjista.
   Decíamos, grieta que se actualiza o mejor dicho, se ha ido actualizando a lo largo de estos doscientos años bajo conceptualizaciones que ponen en escena dos modelos, uno de país y otro de anti-país: Federales y Unitarios, Pueblo u Oligarquía, Unidos o Dominados, Patria o Buitres. Usted elija, y se verá siempre ante la lucha entre quienes pretenden una patria justa, libre y soberana e integrada con el resto de América latina; y los que pretenden un país colonial y un pueblo de rodillas ante los poderes reales (esos poderes fácticos, hoy tienen a sus representantes al frente de la administración del gobierno nacional).
   Cualquiera de esas dicotomías es válida para hacer, incluso hoy, una lectura de coyuntura política. Ya se cumplieron doscientos años de la Revolución De Mayo y se están por cumplir en pocos días el Bicentenario De La Independencia; y esas disyuntivas están más actuales que nunca.
   Somos un país semicolonial y tenemos por un lado al pueblo y del otro lado al gobierno (anti)nacional, con los representantes de las corporaciones multinacionales y las entidades agrarias al frente de los ministerios. Es decir por un lado el pueblo trabajador y por otro los fieles representantes del Imperialismo y la Oligarquía.
   El dato, o la novedad si se quiere, es que éstos últimos llegan al gobierno vía democrática, es decir, legitimados por las urnas y no mediante un golpe de Estado, que es el modo en que históricamente se hicieron del poder, cuando no fue por fraude.

Pueblo en las calles y anti pueblo en el gobierno

   Tras la plaza del 9 de diciembre, donde por primera vez en la historia un presidente, en éste caso una presidenta, se despide de su gestión acompañado por casi un millón de personas en las calles. Pero el 10 de diciembre, tras la salida de un gobierno popular, asumieron el gobierno los representes del (anti)país y los mandaderos de las corporaciones.
   Actualizada la dicotomía, lejos de achicarse la grieta, la misma se profundiza, alejando cada vez más los márgenes de la unidad nacional, que de algún modo u otro el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había logrado poniendo en primer lugar saldar la necesidad de los más postergados, de los trabajadores y del pueblo en su conjunto.
   Pero algo parece haber sucedido tras esa plaza de la despedida. Algo que le permitió al (anti)Gobierno de Mauricio Macri revertir en tan sólo 6 meses todo los derechos conquistados por los 12 años de gobierno popular.
   La pregunta es entonces qué pasó y por qué pasó.
   Preguntas que seguramente tienen más de una respuesta, pero mientras muchos se quedaron en ese abrazo inmóvil esperando la vuelta de Cristina, otros avanzan en la discusión y en el debate, como si no tuviesen ganas de esperar a nadie.
Y es cierto, mientras algunos esperan, al pueblo argentino se lo llevan puesto.

De traidores y traicionados

   En la historia nuestra – y dale con la historia chango – la palabra traición viene siempre acompañada con un color. El de la sangre. Y su consecuencia fue nefasta pero para el conjunto del pueblo.
   Pero es responsabilidad de las conducciones de los espacios políticos – habría que ver si se los denomina conductores o poleas de transmisión de las verdades que emanan de arriba hacia abajo – evitar que cualquier tipo de confrontación entre compañeros de un mismo campo. Entre quienes estamos de éste lado; los que nos reconocemos bárbaros, federales, unidos, los que estamos del lado de la patria.
   Las contradicciones en el seno del pueblo seguramente tendrán su momento de dimisión, pero le corresponde al pueblo, llegado el momento, hacerse cargo de las mismas y avanzar en última instancia hacia un proceso liberador en todas sus dimensiones.
   Hasta tanto, hoy la contradicción principal sigue siendo Liberación o Dependencia, Pueblo u Oligarquía. Y eso se manifiesta entre los que hoy conducen los destinos del país y el pueblo que sufre las consecuencias de esas políticas deliberadamente anti nacionales.
   Sin duda en este constante hacer de la política están los que salen a luchar y los que aguardan un tiempo mejor para salir a hacer política. El gritar traición ante quienes difieren con las posiciones de una conducción que hasta ahora no ha podido ser revalidada en el seno mismo del movimiento nacional, trae sus consecuencias; la principal parece ser el miedo o el temor a discutir política por fuera de lo que les digan lo que tienen que hacer.
   Lo cierto es que parecen haberse quedado inmóviles abrazados en aquella Plaza de Mayo esperando que pase la tormenta, mientras no se dan cuenta, que al pueblo lo siguen esquilmando. El movimiento nacional está vivo y en marcha, y no parece esperar a quienes no están dispuestos a dar el debate. Del otro lado, la administración colonial avanza a paso firme contra todo lo que dieron los doce años de gobierno popular. Y dentro de nuestro campo encontramos en la inmovilidad los que gritan traición, que es una de las formas que adquiere la anti-política.




Locales: COMO LA PARRALA

   La concejal Cristina Rodríguez deja su banca de la mano del alejamiento de los diputados nacionales del Movimiento Evita, en tanto Lucas Ghi solicitó licencia ya que pasará a desempeñarse como Director de Relaciones Públicas de la nueva Fundación Encuentro que preside Martín Sabbatella. En su lugar asume Juan Carlos Martínez, ex secretario de Seguridad de la comuna.

   ¿Cómo se entiende todo esto? La información “oficial” indica que la ahora concejal saliente Cristina Rodríguez “deja su banca de la mano del alejamiento de los diputados nacionales del Movimiento Evita”. Ahora bien, recibimos un sintético comunicado de prensa que compartimos a continuación, y que viene a plantearnos una perspectiva diametralmente diferente.

   El Movimiento Evita de Morón no abandona el legado de Néstor y Cristina Kirchner.

   Nuestra concejal, María Cristina Rodríguez, fue echada de su banca por el Nuevo Encuentro.
   Este partido, ligado hasta el 2009 al ARI de Elisa Carrió, y que formó parte del gobierno de Fernando de la Rua, está operando en los medios locales diciendo que renunciamos a nuestra banca.
   Hacemos responsable de esto a toda la dirigencia de este frente monopartidario con Martín Sabbatella a la cabeza.
   Seguiremos, como siempre, peleando por la justicia social, soberanía política e independencia económica.
   Porque nosotros no necesitamos de caja ni cargos institucionales para militar.
   Movimiento Evita Morón.

Sea cual sea la motivación y situación real en el más o menos visible enfrentamiento entre los actores intervinientes en esta polémica distrital (por no decir de campanario), la única verdad es la realidad. Y ésta es, que el único beneficiario de esta agonía permanente, es el Frente Cambiemos y sus satélites renovadores y progresistas…

Como diría el poeta Mario Benedetti:


“Mi pesadilla es siempre el optimismo: 
me duermo débil, sueño que soy fuerte, 
pero el futuro aguarda. Es un abismo. 
No me lo digan cuando me despierte.”

Cortitas y al pie


·         *  De los 110 millones que el presidente Mauricio Macri declaró en la Oficina Anticorrupción, sólo 44 millones fueron puestos en un fideicomiso ciego. Entre otros no figuran los 18 millones que repatrió desde Bahamas.
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*    * Pesimismo generalizado: Según una encuesta de la consultora Poliarquía, sólo el 19 por ciento de los argentinos considera positiva la situación general del país, mientras el 42 por ciento considera que es negativa y el 39 por ciento regular.

·        
      * Quien disparó en Almagro contra militantes de Nuevo Encuentro en marzo resultó ser un simpatizante del Pro. Se llama Alejandro Sidero y al día siguiente del hecho se fue a los Estados Unidos. “Ahora se entiende por qué la policía Metropolitana era renuente a avanzar con la investigación” dijo Martín Sabbatella. 

El campo popular debe encarar su comunicación política desde la militancia territorial y sindical

Así se expresa la Red de Comunicadores del Mercosur en un escrito en el que los profesionales analizan la nueva etapa política con la avanzada del capital financiero y el imperialismo sobre los pueblos de América Latina. “Es imprescindible gestar las acciones que vayan modificando los contextos, para que estemos en condiciones de ir cambiando la correlación de fuerzas”, destacaron.


Miercoles, 22 de Junio de 2016

(*) Estamos en una nueva etapa política que surge luego de una derrota electoral. Esta situación implicó un cambio en la correlación de fuerzas entre el campo nacional y popular y  la derecha, las multinacionales, el capital financiero, el imperialismo en la modalidad, características y origen que el mismo tenga.
Hay confusión, puteada, intentos organizacionales, catarsis, desorientación, movilizaciones y muchos interrogantes. La comunicación no es ajena a esta rápida descripción que realizamos, aun pudiendo estar incompleta.
Existen sectores de clase media que presuponen que la batalla se da fogoneando las redes sociales, convocándose para escuchar a algún dirigente en una plaza o local, rodeado de los propios, indignados por los que votaron a Macri.
Utilizan las nuevas tecnologías, lanzan grupos de whatsapp, convocan a través del Facebook a charlas y se encuentran casi siempre los mismos, a veces más a veces menos, en esas actividades.
Armar acciones para posicionamientos locales, que en muchos casos miran solamente a las electorales del año que viene, es una forma de construcción política que formó parte de la derrota pasada, tanto a nivel nacional como en varias provincias. Sinceremos, también, las intenciones.
Por eso es prudente preguntarnos sobre el día después de cada uno de estos eventos. Es decir, ¿cuál es el saldo organizativo? ¿Estas actividades así planteadas, son referencia para otros sectores, aún de clase media? ¿Y los trabajadores? ¿Y los vecinos de los barrios? ¿Y las instituciones que representan distintos grados de organización popular, cómo se involucran en las mismas?
En las barriadas aparecen carteles alusivos a la situación económica, sindicatos se movilizan, cortan calles, aparecen volantes, pegatinas, pintadas, carteles de propaganda adaptados a la protesta, billetes que piden que no se los lleven a Panamá; es decir un mundo subyace y busca expresarse detrás de las tapas de los diarios y las pantallas de la tele.
Pero también, surgen cuestiones casi elementales que no son abordadas adecuadamente. Por ejemplo, se habla de cerco mediático, de que excepto el programa de tal o cual periodista ya no quedan espacios en los grandes medios; sin embargo cuando tenemos que usar herramientas informativas, cometemos los mismos errores de siempre.
Parece lógico que a partir de este diagnóstico las acciones estén dirigidas a saltar esa cobertura que los grandes medios están realizando, pero ocupamos espacios y tiempo en puteadas, tareas como las de votar a quien elegirías para el año que viene, caricaturizar al burro en su expresión política y toda una serie de elementos parecidos a estos.
Hay que contar las historias invisibilizadas, las acciones que las diferentes organizaciones producen, los hechos que demuestran cómo se vivía antes y después del 10 de diciembre del 2015, los datos duros y los cotidianos que sirven para comparar el presente con la década de los 90, y seguramente se podrían agregar muchas más; es decir la producción de contenidos propios, de cada rinconcito del país, de lo que está haciendo y peleando cada organización, los acontecimientos que están ocurriendo en otros países de la región. Y si esto se asumiría como una cuestión colectiva, los medios populares, las organizaciones de la comunicación tendrían insumos valiosos. Y se repontenciaría lo político/comunicacional.


Es más, atando esto último a lo expresado anteriormente, con respecto al debate hacia adentro del campo nacional y popular; tenemos que hacer mención, desde nuestra perspectiva, al modelo que se manifiesta en el programa de Roberto Navarro (como en su momento fue 678, con las particularidades de cada caso), donde está fuera de discusión la capacidad de quienes conducen el programa, el valor de la investigación, la fortaleza de los enunciados (es evidente que al macrismo le preocupa ese espacio como el del Gato Silvestre); lo que es prudente señalar que la estrategia de comunicación no debe pasar exclusivamente por ese nivel, pues si un día a Navarro se engripa, la comunicación del kirchnerismo amanece el lunes, con pulmonía.  Esto también hay que tenerlo en cuenta.
Hay que cambiar nuestra práctica política, por ende comunicacional. Esto significa, entre otras cosas, rediscutir en términos de proceso, de historia y de clase. Esto no empezó en 2003 y las enseñanzas del primer peronismo, de la Resistencia a las Dictaduras cívico-militares y la lucha en la década de los 90, deben ser un aprendizaje ineludible. El relato que surja de allí deberá estar enlazado y explicitado en una práctica concreta, como punto de partida, como elemento de referencia, donde seguramente, deberemos sumar nuevas metodologías, redefinir ejes/temas, innovar, establecer los medios y herramientas comunicacionales vertebrales y más acordes para el desafío que enfrentamos.
Y desde las propias estructuras sociales y sindicales, ¿cuáles deben ser las prioridades? ¿Los recursos materiales, humanos y logísticos deben estar dirigidos básicamente a realizar disertaciones y charlas, o hay que redireccionar los mismos,  y dar lugar a otros protagonistas individuales pero sobre todo colectivos?.
Reconocen, propios y extraños, que una parte de la clase trabajadora votó a Macri. ¿Cómo se está trabajando esto al interior de los gremios y en los sectores sociales donde está expresada la territorialidad y en ella, la informalidad, el laburo en negro, la precariedad? ¿Cuáles son las instancias de capacitación y debate que se están planificando/desarrollando a partir de estas carencias observadas?.
Un compañero haciendo mención al esquema de conducción de una organización, manifestó que quien/es tenían que asumir esa tarea,  eran los responsables de los frentes de masas. Parece adecuado “meter estas discusiones”. Nuestra Red viene insistiendo en sus últimos documentos y encuentros, desde fines el año pasado, en la necesidad de la formación de frentes de masas.  Para decirlo más concretamente: la comunicación debe estar en función de este tipo de construcciones. Discutir de organización y comunicación, también es hablar de formas y esquemas de conducción.
Urge, por lo tanto, gestar espacios donde sintetizar las prácticas concretas desde los barrios, los sindicatos, las vecinales, las cooperativas, las instituciones intermedias, las experiencias de comunicación popular.
Coordinar es imprescindible y hay que hacerlo sin andar especulando con el “rédito político”, se debe efectivizar porque es una tarea impostergable para construir una resistencia al modelo desde la base, desde abajo hacia arriba como expresaran varios dirigentes sindicales en el encuentro de Villa Constitución realizado semanas atrás, cómo debe hacerse si se pretende tener expectativas favorables contra el gobierno de los CEOS.
Reiteramos: hay que dejar de posicionarse desde los medios, para hacerlo junto a las acciones e intereses de las organizaciones y allí retrabajar los niveles de coordinación al cual hacíamos referencia.
Lo que no se termina de advertir es  que toda herramienta de información/comunicación que se utiliza reporta a un modelo de construcción política; no van por carriles separados, expresan una unidad dialéctica y todavía hoy observamos, en un conjunto de estructuras del campo nacional, que se sigue actuando con el formato de área de prensa, o instrumento de información.
Por lo tanto “…no puede pensarse el quehacer de la política como discusión de ideas sin actores que discutan, y porque no puede pensarse esa práctica en términos de construcción de proyectos de futuro sin la colectivización de intereses y propuestas…”.
Esta otra mirada con un mayor nivel de integralidad, produce claramente un cambio cualitativo para los propios comunicadores y medios; pues el sujeto político será claramente, el obrero y sus diferentes instancias de organización y lucha, los pequeños productores, los campesinos, las cooperativas, las redes, las diferentes formas que el pueblo a lo largo del país se va dando frente a las inundaciones, los tarifazos, el dengue, los despidos, etc.
Vale siempre tener presente que: “… Los cambios los hacen los pueblos. Las franjas militantes contribuyen a acompañar, esclarecer y organizar. Cuando se alejan y pretenden decirles a los pueblos todo lo que tienen que hacer, están sustituyendo sus organizaciones, pero sobre todo sus ritmos, sus culturas, sus representaciones genuinas…”.
Si acordamos en trabajar desde esta perspectiva, todo debe pensarse y diagramarse en función de esto, desde el grupo de compañeros que está militando en un pueblito del interior, hasta las iniciativas de la Coalición por una Comunicación Democrática. Es imprescindible incorporar estos elementos al diseño de las acciones que se emprendan; pues no se trata de funcionar como francotiradores o quedar atados a una lógica sectorial, sino de ayudar a gestar las acciones que vayan modificando los contextos, para que estemos en condiciones de ir cambiando la correlación de fuerzas a la cual hacíamos referencia en un principio.


(*) Comunicado de la Red de Comunicadores del Mercosur.